martes 14 de abril de 2009

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO


Está bien, muevo yo.
Me siento como en una de esas reuniones en las que, mientras uno mira por la ventana, otro se muerde las uñas como si llevara una semana de ayuno, otro suspira mientras observa con atención una mancha en el techo que hace un momento no parecía estar ahí y otro cambia de postura al sentir un incipiente hormigueo en la pantorrilla fruto de mantener la pierna cruzada durante más tiempo del aconsejado.


Algunos intercambian miradas y enarcan las cejas al tiempo que sonríen tímidamente. Eso sí, nadie se atreve a abrir la boca. Nadie es capaz de iniciar la conversación. En realidad nadie sabe que decir. Y lo peor es que no se puede poner la tele (o sí) para que acuda al rescate de una situación que empieza a parecer ridícula.

¿Y si nos vamos a tomar una cervecita? A lo mejor entre caña y caña se nos ocurre algo (o no). Salgamos a dar un paseo. En cualquier caso el aire nos vendrá bien. Parece que ya huele a primavera y con el cambio de horario anochece más tarde y como que apetece salir ¿no? …Y quién sabe, a lo mejor se nos ocurre algo (o no). Bueno, yo voy pasando. Nos vemos donde siempre. ¿Os voy pidiendo algo?

Lord M’Bera