
Está bien, muevo yo.
Me siento como en una de esas reuniones en las que, mientras uno mira por la ventana, otro se muerde las uñas como si llevara una semana de ayuno, otro suspira mientras observa con atención una mancha en el techo que hace un momento no parecía estar ahí y otro cambia de postura al sentir un incipiente hormigueo en la pantorrilla fruto de mantener la pierna cruzada durante más tiempo del aconsejado.
Algunos intercambian miradas y enarcan las cejas al tiempo que sonríen tímidamente. Eso sí, nadie se atreve a abrir la boca. Nadie es capaz de iniciar la conversación. En realidad nadie sabe que decir. Y lo peor es que no se puede poner la tele (o sí) para que acuda al rescate de una situación que empieza a parecer ridícula.
¿Y si nos vamos a tomar una cervecita? A lo mejor entre caña y caña se nos ocurre algo (o no). Salgamos a dar un paseo. En cualquier caso el aire nos vendrá bien. Parece que ya huele a primavera y con el cambio de horario anochece más tarde y como que apetece salir ¿no? …Y quién sabe, a lo mejor se nos ocurre algo (o no). Bueno, yo voy pasando. Nos vemos donde siempre. ¿Os voy pidiendo algo?
Lord M’Bera
5 comentario/s:
Estimado Lord.
Ando últimamente con la inquietud pegada a los piés. Veo que está el blog muy quieto:
¿va todo bien? ¿sabe usted algo sobre el estado del Conde?
Emma Bobary, algo alertada por el parón
Mi querida Emma, el señor Conde anda últimamente ocupado en dos temas a priori un tanto dispares como son la salud y el orden.
No sé bien si trata de poner en orden su salud, o por su salud necesita algo de orden.
Pero conociéndole créame si le digo que en su caso ambas cosas caminan de la mano.
Y cuando ambas cosas caminan de la mano hay que andar con mucho ojo porque pueden hacerte ir de cabeza. Sobre todo si llevas tu vida manga por hombro y la situación no te deja dormir a pierna suelta, que es lo que te pide el cuerpo en estos casos.
Aunque mis conocimientos de medicina son de oído, podría proclamar a pleno pulmón que tengo buena nariz para mis diagnósticos y creo a pies juntillas en estos pálpitos ya que podría contar con los dedos de una mano, y me sobrarían cinco, las veces que me he equivocado.
En resumidas cuentas (o porciones), deje usted de comerse las uñas (como odio estas expresiones anatómicas) por el Señor Conde. Sólo es cuestión de unas cuantas estanterías y de que su mayordomo deje de almidonarle las camisas de fuerza para que en breve le tengamos de nuevo por aquí.
Gracias por su interés.
Besa su mano.
Lord M’Bera
Mi Lord, siento el retraso en contestar a sus siempre gratas palabras. Tambien yo ando atareada y, porque no decirlo, diletando entre la vida y la muerte: ora muriéndo de pena ora viviéndo de ilusión pués, a mi humilde entender, es condición humana
alimentarse de ambas para alargar
el destino que Áquel nos envió.
Siempre suya, Emma Bobary.
...please where can I buy a unicorn?
,
Dear Mr. Anónimo (i miss you):
Unicors are free. So very cheaps. You can see every night in the middle of your dreams.
Be patient and very perceptive. They only appear in two frames of the REM phase.
Good look.
ECdM
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